El lugar de la duda

Otra vez en el lugar que a mi me gustaba llamar de la duda, pero esta vez no era para librarme de la presión de los estudios o del bullicio de la gente, como acostumbraba cuando tenia quince años, no. Esta vez algo me pesaba, algo me acompañaba durante todo el día y por una vez yo no era el culpable, ¿o si?

El caso es que otra vez estaba yo en medio de la ciudad y pese que pasaba la gente yo no la veía. Ahí estaba, sentado en la puerta de la vieja barbería, apoyado en el cierre oxidado, sin duda esta vez no estaba esperando algo que me animase el corazón.

Fueron mas de quince los cigarrillos que pude dejar a media en el suelo, típico signo que indicaba que en cuanto me encontrara con los ojos de una persona conocida diciendo: “¿que te pasa?” los míos reventarían en lágrimas. Pero esta vez no iba a llorar por esos ojos inquisidores, nadie me iba a preguntar todos sabían la respuesta y por eso no me miraban.

Me levante tembloroso y anduve como pude hasta las afueras de mi barrio, allí me di cuenta que no era mas que otro cualquiera...

Ya volvía de las afueras sin un billete para comer, pero me daba igual cogí mi chaqueta y la tiré al suelo para qué la iba a llevar... Estaba otra vez en la barbería, donde mis dudas empezaron… Apreté la goma con los dientes y sentí el acero dentro de mi, el silencio se hizo eterno... “Has vuelto a ganar, heroína”

4 comentarios:

Isaac dijo...

Este es un relato de cuando gastaba 16 años... nada más.

Anónimo dijo...

... Y nada menos. Cada vez que leo u oigo la palabra heroina la asimilo con "La fuga". Me encanta esa cancion. Al igual que tu relato adolescente (me refiero al periodo, no es una critica eh;).
Bsosss

PD: Ana

Lidia dijo...

Lo conocía ya, creo. Me gusta...

vicente dijo...

Muy bueno, Isaac, muy bueno.

Saludos a tod@s

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