Beti egongo zera
uda berrikoa
lore aintzinetako
mantxa gabekoa.
Erruki zaite bada
bihotz gurekoa
denbora galdu gabe
emanik frutua.
"¡¡Cuidado!!"
Una de las elementos que nos brinda la vida, por las que siempre me he sentido atraido, es por el sonido desgarrado de una voz melódica, o de un instrumento de viento sonando de esta manera. Parece que ese extremo me inspira más y me transporte al de aquel que lo emite.
Pues aquí, estoy desgarrandome la voz con tanto empeño, para que me oigais lo que se viene encima, me sigais y huyais del lugar en donde os encontrais, en busca de refugio, del peligro silencioso que acecha en la quietud aparente. El general aliado no es más que un frío enemigo. Y es obvio que calculador a largas fechas.
"¡¡Cuidado!! ¿¿No lo veis??"
Sin duda otro elemento atrayente es la rabia, que unida a ese desgarro me transporta al mismisimo cuerpo que la emite, y siento hasta el pulso de éste.
Esta claro, oís los motores, el silbido del medio de transporte de esas condenadas ofrendas. Los oís, sin duda, pero el magnifico verbo del Teniente aliado os mantiene entretenido para que no escucheis.
Vienen directos, no hay duda, vienen rasos, el estruendo es supremo, la ignorancia es suprema. No lo entiendo, es predicar en el desierto. ¿Estaré equivocado? A mi mente viene la frase: "Millones de moscas no pueden estar equivocadas..." y resuena tantas veces, que me la planteo, la releo en mi cabeza, aplicada a este caso... ¿Por qué voy a ser yo el protagonista, el elegido por los dioses para ver la realidad? Quizas porque conozco al Teniente y al General en la intimidad y en la enemistad, fui un espía, les di el acuerdo en mano. Pero..."Millones de moscas..."
"¿Que dirá el Teniente?" Escucho, un poco, qué armonía de voz, no la recordaba tan melódica. Fijate que hasta en el viejo transistor suena tranquila, sosegada y razonable. Habla de valores, de conseguir los objetivos del acuerdo, de tantas palabras que otro podía decir y no sonar igual de cuerdas.
"¡Despierta, que ya está aqui!" Y mi conciencia no se equivoca, el silbido es más agudo, y cercano. Levanto la vista, y veo una nube de insectos, demasiado grandes, pariendo el ultimo regalo de nuestra vida.
"¡¡¡Correr, joder!!!"
Desgarro unido a rabia, el súmmum de la transmisiín de sentimientos, demasiado tarde. Reventó en el suelo, desapareció el sonido, el árbol, la respiración, todo aquello que recordaba algo de vida. Y yo en lugar de huir, muero. Pero abrazado a lo que me dió vida... y lo que me la quito.
"Os quiero"
Sinceridad, elemento básico.
Una de las elementos que nos brinda la vida, por las que siempre me he sentido atraido, es por el sonido desgarrado de una voz melódica, o de un instrumento de viento sonando de esta manera. Parece que ese extremo me inspira más y me transporte al de aquel que lo emite.
Pues aquí, estoy desgarrandome la voz con tanto empeño, para que me oigais lo que se viene encima, me sigais y huyais del lugar en donde os encontrais, en busca de refugio, del peligro silencioso que acecha en la quietud aparente. El general aliado no es más que un frío enemigo. Y es obvio que calculador a largas fechas.
"¡¡Cuidado!! ¿¿No lo veis??"
Sin duda otro elemento atrayente es la rabia, que unida a ese desgarro me transporta al mismisimo cuerpo que la emite, y siento hasta el pulso de éste.
Esta claro, oís los motores, el silbido del medio de transporte de esas condenadas ofrendas. Los oís, sin duda, pero el magnifico verbo del Teniente aliado os mantiene entretenido para que no escucheis.
Vienen directos, no hay duda, vienen rasos, el estruendo es supremo, la ignorancia es suprema. No lo entiendo, es predicar en el desierto. ¿Estaré equivocado? A mi mente viene la frase: "Millones de moscas no pueden estar equivocadas..." y resuena tantas veces, que me la planteo, la releo en mi cabeza, aplicada a este caso... ¿Por qué voy a ser yo el protagonista, el elegido por los dioses para ver la realidad? Quizas porque conozco al Teniente y al General en la intimidad y en la enemistad, fui un espía, les di el acuerdo en mano. Pero..."Millones de moscas..."
"¿Que dirá el Teniente?" Escucho, un poco, qué armonía de voz, no la recordaba tan melódica. Fijate que hasta en el viejo transistor suena tranquila, sosegada y razonable. Habla de valores, de conseguir los objetivos del acuerdo, de tantas palabras que otro podía decir y no sonar igual de cuerdas.
"¡Despierta, que ya está aqui!" Y mi conciencia no se equivoca, el silbido es más agudo, y cercano. Levanto la vista, y veo una nube de insectos, demasiado grandes, pariendo el ultimo regalo de nuestra vida.
"¡¡¡Correr, joder!!!"
Desgarro unido a rabia, el súmmum de la transmisiín de sentimientos, demasiado tarde. Reventó en el suelo, desapareció el sonido, el árbol, la respiración, todo aquello que recordaba algo de vida. Y yo en lugar de huir, muero. Pero abrazado a lo que me dió vida... y lo que me la quito.
"Os quiero"
Sinceridad, elemento básico.

4 comentarios:
Roble antiguo y sin mancha:
consérvate lozano,
con primavera eterna,
con eterno verdor.
Ten piedad de nosotros
y préstanos tu sombra,
pues te adoramos todos
con santa devoción.
Wenassss!!!
iMe ha gustado!(Es sincero:)
iUn beso y sigue escribiendo!
Bueno, después de los examenes :)
Aniiiiiimo campeon!!
Un beso!
@
y que quieres que yo te diga...
gernikako arbola
da bedeinkautua
euskaldunen artena
guztiz maitatua
Eman da zabal zazu
mundua frutua
adoratzen zaitugu
Arbola Santua.....
la musica en casa
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